Del anuncio de la famosa nevada que debió de haber llegado el lunes pasado, la nevada no llegó nunca. Esta vez, un día antes, esparcieron sal por toda la ciudad y el lunes por la mañana muchas calles milanesas estaban tapizadas de sal*, al menos la mía lo estaba y durante la madrugada del domingo -casi lunes-, oí el camión de la sal que andaba para arriba y para abajo.
Hace un par de semanas que nevó, como cada vez que sucede, fue un desastre, esta vez se trataba de evitar lo que sucedió hace 2 semanas y el municipio de Milán decidió echar sal hasta donde no hiciera falta. El lunes salí de casa con botas de nieve, paraguas y el gorro bien metido hasta las orejas… y no nevó : P

Digamos que nos esta vez nos ha tocado hacer muñecos, pero de sal… la publico porque esta viñeta me hizo reir : D
> Riso degli angeli – Sale su Milano.
*Por si no le ha nevado nunca y no sabe que cuando nieva echan sal por todas partes, sepa que el punto de congelación del agua pura es de 0º C. Cuando se disuelve alguna sustancia en ella, el punto de congelación de la disolución resultante desciende. El descenso que se produce depende de la cantidad de sustancia disuelta. Con 22 g de sal por cada 100 g de agua se consigue que el punto de congelación disminuya hasta -21ºC. Tratar la nieve con sal no es muy recomendable y puede causar daños ambientales… aunque las banquetas y calles milanesas no son precisamente un primor de plantitas y animalillos.








Un joven y su perro. 
















