Ahora mismo estoy cerrando con el baño matutino de web que me doy cotidianamente, antes de que vaya a la sala a hacer stretching, tengo que postear lo último que ví.
Como introducción les cuento que es de un caricaturista italiano que me gusta mucho y la mayor parte de las veces me hace reír (claro, cuando la cosa no se pone en sentido del humor rigursosamente abstracto a la italiana ; ). Su seudónimo es Eriadan, tiene una esposa, una hija, una perra que se llama Maya y una gata siamesa que se llama Zirconia. Esta es la viñeta de hoy:

Dice más o menos así:
- … Y ahí viene Maya con otro par de zapatos destruídos… emparejándose con la gata, que de las dos es quien pesa más en el balance familiar.
…. Y la gata Zirconia dice: Maldición!, creí que la destrucción de las cortinas me había aumentado los puntos! (no dice exactamente así, pero mettersi al sicuro no sé traducirlo ; )
El comentarista concluye con:
- Qué emocionante competencia!, todavía no sabemos decirles quien está ganando, pero estamos seguros de quien está perdiendo! (seeeh… el pobre de Eriadan&co.)
La viñeta de hoy me llega particularmente porque no pensé que el señor don gato que vive en esta casa le encontrara tanto entusiasmo a la destrucción de nuestras cortinas nuevas. Sin mencionar otros numerosos objetos que han sucumbido a sus carreras, juegos, furias, etc. Aunque podríamos mencionar algunos para ponerlo en evidencia:
1. Gallina de cerámica que venía de Tailandia. Era del mismo tamaño del gato en ese entonces y la rompió igual.
2. Un caracolito, recuerdo de una boda. No era particularmente amante de este objeto, pero era de cristal de Swarovsky.
3. Las antenas de otro caracol de una figura que compramos en Tlaquepaque y que es la pieza no. 3 de 5. En esa ocasión me enojé muchísimo con la bestia. Cómo carajos se hacer para pasar corriendo, saltar y llevarse de corbata las antenas de un caracol??
4. Este es el más oneroso de todos: la primera mesa de centro que tuvimos en esta casa… sic… vidrio, evidentemente no templado, de 7 milímetros…
5. La destrucción sin piedad del forro de una de las maletas de una ilustre visita… madre mía, qué vergüenza!. Aunque yo ya había recomendado que era preferible cerrar la maleta y colocar cualquier pertenencia en un lugar seguro.
6. Mordidas y rasguños en el el control remoto del macmini, concluyendo con una caída del mismo y pérdida de un pedacillo.
7. Varios desayunos concluídos con leches y tés derramados.
8. Numerosos daños físicos en la que escribe: arañazos, mordidas, pelos en el estómago, entre otros.
9. Ingestión de plantas con fines terapéuticos (del gato, obvio). Lo más raro es que la hierba para gatos no se la come.
10. Pérdida de ligas para el cabello, aretes, lápices, plumas, tapones y cualquier objeto pequeño. Seguro están debajo de la lavadora o de la lavatrastes…
Y sus mascotas, cómo se portan?.
Feliz fin de semana : )

Lo mismo sucede con Gato cuando estamos de paseo… 




Un joven y su perro. 











