Tag Archive: Julio Cortázar


Los Premios

¡Chulada de libro!

Si a Cortázar le sirvió para “… alzar una especie de biombo que me aislara lo más posible de la afabilidad que aquejaba a los pasajeros de tercera clase del Claude Bernard (ida) y del Conte Grande (vuelta)”, a mí me sirvió para mascarar esperas en consultorios y miradas indiscretas en los viajes. Pasamos el verano juntos y casi junto con el verano, se termina. Se vino conmigo a Boston, de donde partimos para NYC y terminamos juntos en Georgetown, con el libro apoyado en el buró y sin poderlo siquiera abrir a última hora de la tarde, muerta de cansancio y cocida de calor. Juntos regresamos a casa y recomenzamos las idas a los consultorios y las lecturas entre bocados…

“… Como el lector lo escogerá con intenciones análogas, puesto que los libros van siendo el único lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo, me parece justo señalarle tan fraternal coincidencia en el arte de la fuga.”
JULIO CORTÁZAR – LOS PREMIOS (1960)

Estoy leyendo “Los Premios” (1960) de…

… Julio Cortázar a paso de tortuga. No es que sea un mal libro, al contrario, lo que pasa es que tengo poco tiempo para leer, me da sueño espontáneamente muy temprano y desde que me he quedado sin escritorio en casa -así empieza uno a ceder el lugar a los hijos, caray, aunque no quiera, el gesto es involuntario-, ahora tengo ansia de ponerme con el portátil en cualquier rincón donde encuentre una superficie plana.

Ayer fue día de consultorios y metros, así que tuve rato para leer a gusto. Estos son fragmentos de una conversación entreClaudia (mamá de Jorge) y Medrano:

Medrano… Todo estaba preparado para hacer de este viaje algo como el intervalo entre la terminación de un libro y el momento en que cortamos las páginas de uno nuevo. Una tierra de nadie en que nos curamos las heridas, si es posible, y juntamos hidratos de carbono, grasas y reservas morales para la nueva zambullida en el calendario.

Claudia… A mí no me inquieta  mucho la vida que llevo, allá o acá. Sé que es como una hibernación, una vida en puntas de pie, y que vivo para ser nada más que la sombra de Jorge, la mano que está ahí cuando de noche él alarga la suya en la oscuridad y tiene miedo

-Ah qué destino de madre este, que no será poca cosa tender la mano en la oscuridad, pero bueno, no me parece mucha.. boh… Jorge es el hijo de Claudia.

Claudia… El problema es que yo soy otra cosa además de la madre de Jorge… Mi pasado estaba lleno de cosas bellas, y haberlas sacrificado a otras cosas igualmente bellas o necesarias no me consolará nunca…

-Ey, también yo estoy inconsolable porque incoscientemente perdí mi escritorio en casa… vaya usted a saber que otra cosa se me vaya a perder y no me voy a dar cuenta sino hasta que lo busque.

Medrano… Nadie le impide ser mucho más que la madre de Jorge -dijo-. ¿Por qué siempre las mujeres que se quedan solas pierden el impulso, se dejan estar?

-Ey, ¿por qué?

Roundtower – Copenhagen, originally uploaded by 190.arch.
Mamá de 2.

Actitud Cortázar II

Ya terminé Bestiario y me dió gusto que al malo se lo comiera el tigre.

Entre la última cucharada de arroz con leche -poca canela, una lástima- y los besos antes de subir a acostarse, llamó la campanilla en la pieza del teléfono…

El postre que más me gusta es el arroz con leche, con canela, mucha. Yo podría vivir de arroz con leche y naranjas.  

La besaron tanto entre Inés y su madre que le quedó la cara como caminada, blanda y oliendo a rouge y polvo rachel de Coty, húmeda alrededor de la boca, un asco que el viento le sacó de un manotazo.

 A mí me queda la cara igual. Y el cuerpo me queda igual, como caminado, cuando me someto a jornadas de socialización extrema… como ir a una boda, a un bautizo, etc.

No tenía miedo de viajar sola porque era una chica grande, con nada menos que veinte pesos en la cartera…

Sentirse una chica grande. Lo malo es que cuando ya se es una chica grande grande a veces ni los pesos en la cartera ayudarían. 

…y las manos de Rema que daban deseos de llorar y sentirlas eternamente contra su cabeza, en una caricia casi de muerte y de vainillas con crema, las dos mejores cosas de la vida.

¿Cuál es su caricia como de muerte?, ¿cuáles son sus 2 mejores cosas de la vida?. 

 

***

 

 

Empecé La elegancia del erizo. 

Le digo de una vez, en la página 25, que la portera es igualita a la rata Firmin, nomás que erecta. La portera misma dice que arrastra los pies para disimular, hay 2 sonidos que me exasperan: las puertas que rechinan y una persona arrastrando los pies. Dice esta portera, que se llama Reneé, que todas las parejas de porteros tienen un perro faldero, será el sereno, pero los de mi condominio confirman la regla ; )

El libro también incluye una niña suicida (otra más para mi colección) que estudia japonés,  reaparece el crítico culinario que se está muriendo en Una golosina . A ver que tal se pone, tengo un compromiso con este libro porque me lo regaló una señorita que me cae muy bien, por el momento parece que se trata de anotaciones sueltas y no de una novela en sí. 

 

Actitud Cortázar

  

Actitud Cortázar
 Originally uploaded by Inma :)

¿No le digo?, no he tenido tiempo de leer a don Cortázar como se debe. No he terminado Bestiario, pero ahí voy, lo juro, es que no me gusta leerlo con prisas y luego leo un cuento y me lo saboreo, hasta que no se me quita el sabor -como con los chicles- empiezo otro. Definitivamente el cuento que más me gusta es ese de los conejitos (Carta a una señorita en París). El que más me intriga es ese de  Circe, el que más me inquieta es el de Ómnibus.

Hablando de chicles, tengo un par de tías que tienen pocos años más que yo; cuando éramos niñas, mis tías se pasaban los chicles masticados entre ellas, yo nunca participé de sus tráficos, se lo juro aunque usted no me crea. Las muy ladinas, cuando se les acababa el dulce a sus chicles, lo iban a revolcar al tarro de azúcar. Ya sabe usted como es un chicle usado, todo baboso y masticado. Cuide su tarro de azúcar, no sea que alguien vaya a revolcar su chicle para darle nueva vida ; )

Hoy en la noche debí haber ido a ver una cosa pero no fui, es que yo soy flojísima para salir de noche, soy peor que abuelita, sépalo, a ver si no me pasa como el dicho ese de “en la vejez viruelas”, a los tantos años trasnochándome como juerguista de primera, está en veremos.

> Si hace click en los títulos de los cuentos de Julio Cortázar, puede leer los cuentos completos. 
 Al principio este post no tenía título, pero cuando fui a buscar una foto que me gustara, le nació nombre.

Un hueso en el pescuezo

Tengo un hueso atravesado en el pescuezo, pero antes de que le cuente de mi hueso, déjeme le digo que no he encontrado a nadie que me enseñe a tejer con agujas – tampoco es que haya buscado mucho, pero sí busqué, lo crea o no.
Regresé a ver los videos, los libros y esas cosas, resulta que sola no le hallo a la tejida, estoy pensando que lo mejor es que me espere a que vaya donde mi amá, porque ella sabe tejer y a ver si en su gran generosidad me quiere enseñar, ey, porque desde que me enseñó a conducir el auto renunció a enseñarme cualquier otra cosa. 

Estoy releyendo a Julio Cortázar después de quien sabe cuantos años. Un día me acordé de Cortázar y de sábado me fui a comprar uno de sus libros, me compré Bestiario – por favor, déle click a este link. ¡Qué bonito es ese cuento del tipo que vomita conejitos!, ¿lo conoce?, pues si no lo conoce, léalo, es ese que se titula “Carta a una señorita en París”. Ya no me acuerdo si el día que compré el libro de Cortázar fue el mismo día que no me dejaron entrar a la Fnac con mi pan y mi libro de Cortázar.

Cortázar escribió: 

…yo creo que las mujeres tejen cuando han encontrado en esa labor el gran pretexto para no hacer nada.

¿Qué tal, don Cortázar?, a mí me ha hecho mucha gracia. Al rato cuando me encuentren tejiendo van a pensar que es para disfrazar que me estoy haciendo como el tío, nada, nada, que voy a hacer kilos de súeteres y bufandas, ya me veo. La Sori dice que me la paso tomando fotos porque no tengo nada que hacer, me dijo: “Quante foto, ma non hai un cazzo da fare?”… jo… pero luego agregó que le gustaron todas, ey. 

Pues nada, que pasó ya una semana que se me atoró el hueso y apenas hace un rato me lo acabo de tragar. Me acordé de…

aserrín, aserrán

los maderos de San Juan

piden pan,

no les dan,

piden queso,

les dan un hueso,

se les atora en el pescuezo*

cortazar_teodoroJulio Cortázar y su gato Teodoro. Tenía muchas ganas de poner esta foto. 

*Resulta que hay varias versiones de los maderos de San Juan, mi abuela materna me enseñó esta que escribí. Aquí y también aquí, encuentra otras versiones de lo mismo. 

Del 8 al 9

Nunca he hecho propósitos ni recuentos.

A mediados de diciembre del 2008 se me ocurrió que tal vez para el 2009 me gustaría aprender a tejer. Hace muchos años alguien se dedicó a enseñarme pero la causa no tuvo buen fin, no sé si porque tenía 11 años o porque mi compañera de lecciones, 1 año menor que yo, se clavó un gancho en una pierna; como yo era la niña grande de la situación me tocó prestarle los primeros auxilios, o bien, gritar como posesa que la sujeta de al lado tenía el gancho colgando de la pierna.

Había un gancho porque quien nos estaba enseñando a tejer primero nos estaba enseñando a hacer cadenitas en ganchillo, no llegamos a las agujas.

Para este año tengo muchos libros para leer, estoy esperando ansiosa el 9 de Enero, ya me enteré que es viernes, es el día que va a salir a la venta La regina dei castelli di carta (La reina en el palacio de las corrientes de aire), el último libro de la Trilogía Millennium. Uno de estos días alguien llegó a este blog buscando “el cuarto libro de la trilogía millennium”, bueno, pues no ha encontrado nada porque la TRIlogía tiene solo TRES libros y no habrá un cuarto porque Stieg Larsson ya no está entre nosotros.

Terminé con mucha satisfacción Me llamo Rojo, las últimas palabras me han encantado, me gustaría ponerlas pero acabo de releerlas y son muchas de teclear entonces no las pongo. Como quiera el libro te deja sonriendo.

En Pompeya compré un librito que se llama Arianna agli scavi di Ercolano y lo leí en el tren de regreso a casa. Tengo empezado Una Golosina, de Muriel Barbery, la autora de La elegancia del erizo, éste último no lo he leído, me lo regalaron por Navidad y lo agradecí muchísimo.  Estoy leyendo Una golosina porque es el libro previo a su triunfador hermano La elegancia del erizo. 

Ayer me pasé el día buscando un pijama. Mis pijamas invernales de tan usados ya más bien eran veraniegos y pasaba mucho frío. Me costó mucho trabajo encontrar pijamas, recorrí muchas tiendas y no me gustaba nada, al final me lo improvisé en una tienda donde se pueden comprar las piezas por separado, se están preparando para las rebajas de invierno y tenían muy buen precio. Me compré 2 que tienen tiras de Mafalda en la panza. Antes de decidirme por el pijama me pasé por una librería, iba con la intención de buscarme un libro para aprender a tejer, encontré 3 y no compré ninguno, me dí cuenta de que no voy a aprender a tejer con un libro, así que:

Solicito persona que me enseñe a tejer con agujas, soy una alumna aplicada, constante y muy tenaz.

Antes de pasar por la sección de los libros de manualidades, pasé por la sección de libros en lengua extranjera -hay autores que prefiero leer en español, a Stieg Larsson lo he leído siempre en italiano, también a la Barbery-. Me compré Bestiario de Julio Cortázar -este ya lo leí y seguramente está en la casa de mi mamá, pero ahora mismo no podría ir a buscarlo- y El Castillo Blanco de Orhan Pamuk. Me entero que El Castillo Blanco fue reeditado en español y originalmente se llamaba El astrólogo y el sultán.
¿Por qué le cambiarían el nombre?.

Tengo una indigestión triple y la niña del piso de arriba se ha montado el primer berrinche del año. He estado pensando que tal vez podría escribir alguno que otro post en italiano, o bien, abrir una sección en italiano de este mismo, no sé, veré sobre la marcha.

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