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Citas sueltas

Para el 2012 nos vamos a morir, no por las profecías mayas, si no por el narcotráfico.
Visto en Twitter – Maaariela

Me viene a la mente una entrevista de Carlos Cuarón de hace un tiempo para el periódico Reforma, en donde dice que los mexicanos no soportan el éxito. Buscando la cita que aquí les va, encontré una nota de Sergio González Rodríguez de quien también soy fan. “No sé si soy celado u observado con bronca, pero como mexicano asumido que soy, México no perdona el éxito. Somos unos pobres imbéciles. Nuestra actitud es la de regodearnos con la derrota, pateamos al muerto.” Eso dijo Carlos Cuarón. A lo cual González Rodríguez añade en su artículo una cita de Emilio Azcárraga que es aún peor: “México es un pueblo de clase muy jodida que no va a salir de jodida, por lo tanto, hay que darle diversión”. Y yo pienso, mientras me divierto viendo los saltos de Shaun, que quizás si admiramos, si nos tomamos el tiempo de ver la grandeza humana, algo de eso se nos pegue. Yo de ver imbéciles, asesinos y cabrones, ya me cansé.
Lorena Canales – Soy fan

Una de las preocupaciones más reiteradas en relación con la adopción por gays es la duda sobre el eventual daño psicológico que las criaturas podrían sufrir si se crían en hogares homoparentales. “Nadie es producto de dos hombres o de dos mujeres. Si se permite la adopción por parejas homosexuales, esas criaturas tendrán dos padres o dos madres”. Está más que probado que no provoca daños crecer entre mujeres (madre, abuela, tías) o entre hombres, lo que es menos frecuente. ¿Por qué en este caso sí lo haría?
Lydia Cacho – Homofobia, ¿Por qué tanto miedo?

2. Sin importar la desgracia terrible que esta pobre gente está sufriendo en estos momentos, yo recuerdo haber visto muertos de hambre y niños desnutridos, hombres diabéticos sin tratamieto y mujeres descalcificadas en mi propio país. ¿Necesitaremos acaso de un terremoto de la magnitud del haitiano para acordarnos que nuestros indigentes también viven bajo el escombro, uno que es peor y que se llama olvido y marginación?
Chovinista, nacionalista, obtusa, patriota, endogámica. Díganme como quieran. Ya les dije.
Marlén Carrillo Hernández – Chovinista, nacionalista, obtusa…

Hasta la década de los setenta México mantenía la cultura de las familias amplias integradas en que abuelas y abuelos  participaban, eran cuidados y respetados por hijas e hijos. Sin embargo los patrones culturales han cambiado y ahora millones de familias abandonan o maltratan a las y los ancianos.  En nuestro país existen siete millones de personas con más de 60 años de edad (7% de la población total). Cierto que disminuyó la tasa de natalidad y aumentó la esperanza de vida, que actualmente es de 72 años, pero hay diversos factores de los que nadie habla respecto a las personas adultas mayores.
Tres de cada cuatro ancianos abandonados en las calles u hospitales son varones. Quizá porque las ancianas, que aún cocinan y cuidan nietos, son más útiles que los viejos para la familia. En algunos casos la soledad en la vejez es el precio a pagar por los hombres que decidieron “ir por cigarros” y no volver. En otros hay evidencias de que fueron padres maltratadores, abusadores sexuales o alcohólicos.
Lydia Cacho – Hombres abandonados

***

ɐzǝqɐɔ ǝp opuɐ oʎ

hoy va doble…

A parte todas esas cosas inexplicables -y algunas perfectamente explicables- que están sucediendo en México últimamente, una de las más ridículas es que se considere el acceso a internet como un lujo, como bien dice Lydia Cacho en su post de ayer:

Mientras para un legislador semi-analfacibernético que gana 100 mil pesos al mes es un simpático lujo para leer el periódico y mandar correos, para millones de personas internet es una plataforma educativa, un medio de comunicación efectivo, una red social sólida y viva, un espacio de libertad. Es su vínculo con la cultura y el mundo real.

> Para leer el post completo, click aquí.

Ya no digamos el aumento del ISR y otras monerías… ¿es cierto que quieren terminar con el IMSS?, ¿es cierto que hay empresas que contratan pero no ofrecen más el IMSS como prestación?… a ver si nos vamos organizando otra revolución, o no, está a gusto así como está?

Esta es una caricatura de Altan que apareció recientemente en una edición de L’espresso. La mamá de la caricatura dice: “Tienes buenas probabilidades de vivir 100 años”… el bebé contesta: “Todos aquí en este país?!”

Ya me estoy viendo…

*Tanto en este país como en el otro, las cosas no es que vayan sobre ruedas, habrá que irnos a NZ ; )

Y ahora, ¿a qué juegan los niños?

Una de las cosas que me preocupan son los tiempos en los que va a crecer baby g. No me gustan los monos de la tele y no sabe, pero a mí las películas esas de la Pixar (ok sí, son portentos de la tecnología y qué bonitas ey, etc.), pero me aburren horrores.. sigh… Cars no la soporto, me la han puesto a ver más de 3 veces y las 3 veces me he dormido profundamente. Ratatouille tiene temática de telenovela mexicana -o sea, el hijo bastardo del dueño del restaurante que es tonto y encima suertudo, si a la telenovela mexicana le toma 500 episodios contar la historia, en Ratatouille el asunto lo disuelven en hora y media o algo así.

Y bueno, que no tengo nada contra las producciones como las de la Pixar, es mi gusto y opinión personal, si le gustan estas películas -y otras de monos- no se lo vaya a tomar a mal. Ya desde pequeña no sabe lo mal que me caían Dumbo y Pinocho… no los soporto : P
Pero me gustaban Bernardo y Bianca, La noche de las narices frías -porque los 101 dálmatas se llamaba así-, Los Aristogatos y cosas así. El Rey León me gusta y no sé si sabe, pero es muy shakesperiano y se parece misteriosamente a Hamlet -con sus distancias y entuertos claro, no vaya a creer que ya vio El Rey León y ya leyó Hamlet.

Me gusta Plaza Sésamo y lamento muchísimo que no haya una versión en italiano, ya se nota que los italianos crecieron sin Plaza Sésamo ; )
Me gustan los Peanuts y la música de fondo que los acompaña, Coyote y el Correcaminos torturándose mutuamente -que ahora eso se llama bulling y es mejor que los niños no vean eso, pero aunque no lo vean parece que lo practican con más mala entraña…

En casa no tenemos una WII, Nintendo PSD o DS, etc… ¿la iremos a tener?. Yo no sé jugar eso y me desespero.

Me voy a procurar el tiempo que sea necesario para que baby g vaya al parque y corra, junte piedras y hojas. Me preocupa que crecerá en una ciudad y que no vaya a ver de cerca una vaca o un burro hasta quien sabe cuando, que no oiga los balidos de los borregos o los gallos que ni cantan al amanecer, cantan cuando se les da la gana -me va a recordar a los niños metropolitanos que llegaban de visita a casa y confundían las cabras con perros… sigh…

Me preocupa que no irá a hacer mandados a la miscelánea más cercana: 1, porque aquí miscelánea no hay; 2, porque podría ir a la panadería, pero me quedaría con el jesúsenlaboca sabiendo que tiene que atravesar 3 semáforos de alto riesgo de ida y vuelta.

Pues nos las tendremos que arreglar con lo que hay, lo mejor posible, para que baby g no se pase las horas delante de pantallas y se le ejerciten los pulmones y la fantasía.

Todo esto porque me encontré este nostálgico artículo…

pasatiempo > El pasatiempo, por Victoria González. Semanal Día Siete.

A mí me gustaba mucho jugar a las coleadas, al pastel partido, a amo a to matarile lire ron… este último nos tomaba horas y días de juego… me gustaba el avión, las cebollitas, burro 16 -decían que esto no lo debía jugar porque me iba a descomponer, pues como ve, no me descompuse ; )

Me gusta la rueda de San Miguel y nunca fui campeona de resorte ni de cuerda : )

Al calor del sabor

sept 080

Involuntariamente sigo con la línea culinaria, primero los dulces y ahora el libro de Carmen. Como quiera no podría hablar de otra cosa porque ya nada más la están haciendo de emoción con el proyecto que tengo que entregar, primero fue que del 3 cambió al 5 y ahora que una semana después del 5… ¡qué frieguita!.
¿Conoce a Carmen?. Yo ya no me acuerdo cómo fue que llegue a conocerla -virtualmente-, seguro que buscaba yo comida y llegué donde los sabores que entusiasman de Doña Carmen.

Traigo muchos libros empalmados, o sea que estoy leyendo varios simultáneamente y, entre ellos, el de Carmen. Hacerme del libro de Carmen fue una odisea: el día que Carmen presentó el libro yo ya no estaba en México, otro día que estuve en México, no lo compré porque me estacioné en un lugar prohibido y me pasé toda la tarde corriendo de un lado a otro para recuperar mi placa -y es que me tenía que hacer de mi placa el mismito día, porque mi mamá vive a unos 50 km. de donde venden el libro de Carmen y de donde me pusieron la multa… imagínese que regreso con el auto de mi mamá sin placa, uuuy no… aunque sea yo mayor de edad, me come-; por segunda vez me volví a regresar a casa sin el libro de Carmen y la verdad ya me sentía requetemal. Luego me acordé que mi querido amigo pintor vive bien cerquita de donde venden el libro de Carmen, de una vez le digo que a mí no me gusta pedir encarguitos, y tampoco me gusta mucho que me los ofrezcan porque sabe qué?… la gente siempre anda de ofrecida y a la mera hora cuando el encargo se vuelve serio se hacen como que la Virgen les habla y a la mera hora nada de encargo porque “que está muy lejos”, “que pesa mucho”, “híjole pos te traje el verde aunque ya sé que querías el rojo… y pos es tanto más gastos de envío,  ya sabes, el viaje, el sobrepeso, la madre que los parió”, “uy, pos te lo doy cuando te vea, no?”… chau gente, mejor no me ofrezcan que me traen que me traen si luego nomás puras quejumbres, muinas y yo rogando porque me den mis cosas y con una angustia por mis cosas que no le digo la angustia que me da. Me animé a pedirle el engarguito a mi amigo pintor, 1: porque vive bien cerquita de la librería y él siempre anda por esos rumbos, ya hasta hizo zurco de todas las veces que pasa por ahí durante el día y ándale que hasta te vas a hacer el desempance a la librería, córrele; 2: porque es mi amigo desde hace muchos muchos años, ni le digo cuantos porque la última vez que dije cuantos, hasta yo me espanté; 3: porque es un amigo con el que atravesé uno de los periodos más grises de mi vida y pos… ay mi amigo pintor.

Así se vino mi amigo pintor, que anda por estos rumbos, con todo y un par de libros de Carmen. El día que llegó, mire nada más, llegó la noche anterior de que yo me fuera de vacaciones y no nos pudimos ver -todavía no nos vemos- y claro que no me pudo dar el libro en propia mano. Me dijo, “te lo dejo donde mi amiga alemana, que vive bien cerquita de la tuya”… y pos sí, ahí me los dejó, pero entre nosotros y nuestras vacaciones y la señorita alemana y las suyas, pude tener el libro en mis manos, finalmente, hasta hace poquitas semanas. Lo empecé a leer apenas salí de la casa de la alemana -que resultó fotógrafa de plantas y bien buena gente-, caminé hasta la parada del metro de Piazzale Loreto con el libro abierto entre mis manos, con cara de boba y riéndome entre dientes, de ahí me tomé el metro y me bajé en Centrale y, lástima que el trayecto es bien corto que sino, me acabo el libro ahí mismo.

Ahora el libro anda por toda la casa y de vez en cuando lo abro en la página que sea y leo un pedazo, en voz alta, en voz baja, con los ojos, como sea. Le voy a mentir si le digo que ya cociné alguna de las 12 recetas de que trae el libro, no he cocinado ninguna pero algún día lo haré, tipo esas habas de las que traigo tanto antojo -nomás que me anime a entrar a la tienda de los cilantros, que es una cueva de Alí Babá y me entran muchas ansias en esas tiendas-, aunque le voy a decir que sin saber la receta, nos cocinamos este niño con una muy parecida a esa que Carmen tiene a bien describir en el mes de mayo…

Hágase usted también de un libro de Carmen, ándele!

Cocinar es también como escribir, es desnudarse, es saber de los gustos, pasiones y nuestras perversiones más íntimas. Con un platillo demostramos de dónde venimos, cuáles son nuestros antecedentes personales, nuestra herencia.
- Al calor del sabor, Carmen Mendoza Cámara

AL CALOR DEL SABOR
de Carmen Mendoza Cámara

- Restaurante Monte Kailas.
Filosofía y Letras No. 17. Col. Copilco Universidad. Cd. de México. México.

-Jardín Botánico Francisco Javier Clavijero.
Km. 2.5 carretera antigua a Coatepec No. 351, Congregación El Haya. CP: 91070. Xalapa, Ver. México.

- Librería El Alquimista. Morelos 1b. Col. Centro.Querétaro,Qro. México.

- O envía un correo a sociedadamazona(arroba)gmail.com

Carmen, hay que hacer algo para que la gente de este lado del océano lo pueda tener también.

> Acerca de “Al calor del sabor”.

La dulzura de México

… así como está el patio, cuando vi el encabezado del artículo pensé que iban a hablar de diabetes o que se trataba de alguna ironía típica de las gentes que nacimos por aquéllos rumbos, pero no, son textuales y hablan de la “dulzura de México”!.

Muy bonito, la verdad. Para ver y leer, click aquí.

dulzura

Imagen tomada de la Revista Día Siete, www.diasiete.com

22/09

Fui a reservar mi lugar en el curso preparto. Ya sé, se lee fuertísimo.

Para empezar, llevaba 3 semanas consecutivas llamando al hospital para saber cómo, cuándo y dónde reservo. A la primera llamada me dieron la información primordial: cómo reservar. En la segunda llamada me dijeron que hombre, si todavía faltaba un montón, que llamara en noviembre. En la tercera llamada, que llamé nomás por el afán de llamar a alguien a las 8 de la mañana, me dijeron que “señora, córrale ahoritita mismo porque YA NO HAY LUGAR!” -¿pues no que la semana pasada faltaba un montón?-. Y pues corrí y ahoritita mismo fui.

El hospital que escogimos está muy cerca de casa, tiene antigüedad, tradición y buen currículum. ¿Tiene en mente un centro médico tipo La Raza?, pues este es igual, aunque a mí me siguen pareciendo más grandes el Siglo XXI o el mismo La Raza.

Hay lugares que se parecen espantosamente en todo el mundo, los hospitales son algunos de esos lugares. Para empezar, el espectáculo a las puertas del hospital era muy similar, si hubiera visto a alguien vendiendo tortas de tamal y atoles me habría causado un conflicto espacio-temporal. A falta de tamaleros, había suficientes puestos placeros tipo tianguis -los que más llamaron mi atención fueron los que vendían pijamas y toallas como mercancía principal-, puestos de revistas, una que otra roulotte que vende panini di porchetta e caffe’, entre otras cosas.

Mi pequeña barriga y yo nos sentimos descomunales, cuando llegué al pabellón de ginecología y obstetricia a ratos parecía que mi barriga se debe a una leve inflamación intestinal comparada con los casos que se veían en esos pasillos. Había gente de todos los colores y sabores -más bien olores-, compartí elevador con una pareja de chinos y su interprete -no todos los chinos en este lugar hablan italiano… tener que llevar interprete a la consulta, híjole.

La arquitectura del lugar está más bien tirando a deplorable jejejeje… el pabellón este se parece poquísimo a ese donde atiende el dr. House ; )

***

Acabo de abrir la ventana y huele como a melocotón, llevo días sintiendo este olor, es delicioso
¿de qué será?, ¿de qué planta vendrá?.

¿Y a usté, qué le gusta de MX?

Esta es una cosa que me volé de otro lugar… está curiosa. Si quiere, pruebe:

1. Comida favorita: pipián verde -mole verde-, con pollo, con res, con puerco… solo, con frijoles, con arroz, con todo.

2. Botana, tentempié y similares: elotes asados con chile y limón. Me gustan esos de la doña en Bernal que dice: “¿Quiere del picoso o del otro?, nomás que si le pica, no se lo enjuago eh… “… sin albur, que estamos hablando de las mazorcas.

3. Cantante favorito: Pepe Aguilar

4. Compositor favorito: Armando Manzanero -por esas de “entre tú y yo, no hay nada personal, es sólo el corazón que desayuna, come y cena de tu amor, etc….”, “Adoro”, “No sé tú”, etc….

5. Grupo musical favorito: Fobia

6. Canción, pieza musical favorita: La petenera

7. Estado favorito: Querétaro

8. Ciudad favorita: Santiago de Querétaro

9. Actor favorito: no me acuerdo como se llama, pero sale en una película de policía que se siente Elvis, algo así, que se muere porque le da un infarto…

10. Actriz favorita: no tengo

11. Juguete favorito: lotería

12. Juego favorito: pastel partido

13. Escritor favorito: Juan Rulfo

14. Bebida favorita: atole de nuez, de avena, de piloncillo, champurrado, etc.

15. Dulce favorito: mazapán

16. Postre favorito: arroz con leche

17. Pan favorito: conchas o chilindrinas

18. Telenovela favorita: no sabría, varias

19. Leyenda favorita: La llorona

20. Época histórica favorita: La Revolución

21. Personaje histórico favorito: no sé

22. Equipo de fútbol favorito: no tengo

23. Belleza natural favorita: la Sierra Gorda de Querétaro

24. Libro favorito: Pedro Páramo

25. Artesanía favorita: los árboles de la vida

26. Película favorita: Los 3 huastecos

27. Baile regional favorito: La Culebra

28. Corrido favorito: Simón Blanco

29. Luchador favorito: no tengo

30. Vestimenta folclórica favorita:  huipil

31. Medio de transporte favorito: auto

32. Radio: no tengo

33. Televisión: no tengo

34. Tradición favorita: los globeros

35. Algún recuerdo que te haga sentir 100% mexicano: las posadas

Para la crónica

Sigo despertándome puntualmente a las 4 a.m.

Para la mayor parte de la población es innatural e irracional… y pues sí, lo es. Hay gente que se acaba de ir a dormir hace escasas 2 horas.

En mi actividad de buceo internáutico hasta ahora no he encontrado nada relevante, el retorno del PRI abarca todas las portadas. Esta vez a los residentes en el extranjero no nos invitaron a votar.

Dicen que esta elección “intermedia” supero las expectativas de asistencia, que ya es bueno, porque a los mexicanos no nos entusiasma mucho votar. De esa asistencia, ¿cuántos serán los votos nulos?.

Yo tengo muchas dudas sobre eso del voto nulo.

¿De verdad cree que es un mecanismo de protesta?

¿Qué sucede si un escrutador con pocos escrúpulos se encuentra con varias papeletas protestantes de votos nulos?. Mire que de donde venimos dejar una papeleta en blanco se presta a muuuuuuuuchas cosas.

Ya que se tomó la molestia de desplazarse de su casa a su casilla, ¿por qué carajos vota nulo?. Votar nulo es como NO VOTAR!.

Mire que estas elecciones eran importantes, ¿usted sabe en que distrito vive y quien lo representa?, ¿sabe qué es un diputado plurinominal y cuál es su trabajo?. Y bueno, aunque salga con que el fulano candidato “no lo representa”, sepa que tal vez no hable por su boca ni se parece a usted, pero el trabajo del tipo es representarlo en el Congreso de la Unión y pues para votarlo, es mejor tomarse el tiempo de conocerlo.

No soy muy buena politiqueando, pero de haber tenido ocasión, habría votado.

El asunto el voto nulo me preocupa porque oí y leí a mucha gente convencidísima al respecto, ¿a usted que le parece?, ¿votó?.

¿Andre’, votaste por primera vez?

p.s. Luego de haber estado en México hace 1 mes y haber tenido la ocasión de ver estos magníficos espectaculares por todos lados, sigo sin poder explicarle a mi marido cómo es posible que el partido verde promueva la pena de muerte. Es incongruente, ¿no le parece?
Estamos a mano, porque K tampoco sabe explicar la existencia y permanencia de Silvio Berlusconi como primer ministro en Italia jejeje…

La sopa aguada

Siguiendo con la línea de post del agua de limón, vamos ahora con la sopa aguada.

Si es usted mexicano, ya sabe de lo que se trata y, si tiene menos de 12 años, de seguro la odia, la odia todavía más si, en aras de su nutrición y para combatir su mal comer, le agregan mollejas, hígados de pollo, o las patas de la misma bestia y también verduras… guácala, ya sé. Haciendo una pausa en lo de las patas del pollo, yo no sé por qué, pero en mi familia las consideran altamente nutritivas, vaya usted a saber si sea cierto, tal vez sí, pero cada chamaco se tenía que zampar su dotación de patas de pollo correspondiente. Ojo, que no hablo de la pierna del pollo, sino de la pata con dedos.

Si no es usted mexicano, le explico. La sopa aguada es el primer plato mexicano por excelencia, no hay comida casera que no inicie con una “sopita aguada”, así se encuentre usted a 40°C que a -1°C. Se trata de una sopa a base de caldo, tomate y pasta. Se hace con pasta pequeña, esa que en italiano llaman “pastina”, entre más pequeña la pasta, más fatidiosa me resultaba -mi sopa favorita era la de caracoles o codos grandotes-; la pasta se fríe en aceite, una vez que está dorada, se le agrega una salsa que previamente ha licuado (la salsa se hace con tomate, cebolla y ajo), se deja que la salsa se consuma un poco y se agrega finalmente el caldo, si no tiene caldo, se le agrega agua y un cubo Knorr o lo que se le parezca. La sopa se deja cocinar al menos por los siguientes 15 minutos. Antes de ultimar la cocción, es el momento propicio en el que usted, malignamente, puede agregar las verduras y los pedazos de pollo para nutrir a sus párvulos sin que estos se den cuenta (zanahorias, papas, calabacitas, chícacharos, chayotes, ejotes y hasta brócoli si es usted de verdad una madre perversa). Regularmente las verduras han sido previamente cocidas en el caldo.
Mientras se está cociendo, hay quien usa aromatizar la sopa con una ramita de cilantro o de perejil.

Cuando dejé la casa familiar, ya hace casi 14 años, fue mi liberación de la sopa aguada. Durante un tiempo solía comer en el comedor de la universidad o en locales de comida corrida de confianza y, al menos por 5 años, nunca escogí tomar un plato de sopa aguada, me iba siempre sobre el arroz, la pasta seca, todo menos sopa aguada.
Después de vivir 17 años bajo el dominio de la sopa, usted comprenderá.

No fue sino hasta despúes de un regreso de tierras extranjeras que, por primera vez, le rogué a mi mamá por un plato de sopa, mi mamá no podía creer a mis palabras, si supiera usar una grabadora, seguro me pide que le repita el ruego y me graba: “Má, quiero sopa”, “¿¿QUÉ, qué quieres??”, “Sopa”, “¿Sopa aguada?”… “SIIIIIIIIIIIIIIIII.. SOPA AGUADA,  PUES”.

La sopa aguada tiene la virtud de hacernos sentir en casa, sus vapores aromáticos  son como caricias de los seres amados, mientras más menuda es la pasta de la sopa, mejor, porque así el plato dura más, las cucharadas se prolongan, ahora mis formatos de pasta favoritos para la sopa aguada son las letras o el pipirín. La sopa da descanso, cura el estómago y el corazón.

mex09 185Primer plano de sopa aguda, hecha por mi mamá


Agua de limón

El otro día me compré unos limones sudafricanos, lo más cerca de los limones mexicanos que he encontrado en estos lares. Bueno, hay limones verdes de otros lados pero luego los venden en unas tiendas demasiado oscuras y con las puertas demasiado estrechas, entonces no me gusta entrar, así que me quedé con los limones sudafricanos del supermercado : P

Desde que vivo aquí casi nunca compro limones, o si compro, compro 2, 2 limones amarillos y grandotes. Esta vez enloquecí con 7 limones verdes que vienen desde Sudáfrica.

1 limón lo invertí en un tazón enorme con zanahorias rayadas, pepinos y una cantidad generosa de Tajín en polvo que me coció los dedos -estos menjurjes se comen con la mano, ey- y que me escaldó la lengua al menos por los próximos 10 días -todavía la tengo escaldada-.

Luego del revival en solitario de las escasas tardes pasadas con mis tías maternas viendo videos de ese programa viejo como ellas que conducía Gloria Calzada -¿cómo diablos se llamaba, que no me acuerdo?-, empecé a trabajar la idea de un agua de limón, digo, con tanto limón a mi disposición, me alcanza bien. Un jarra enorme de agua de limón. Me la soñé una vez de noche, fresca y limonosa.

Cuando yo era niña, tendría entre unos 6 y 12 años, era mi responsabilidad exclusiva hacer el agua de frutas para la hora de la comida (almuerzo), poner la mesa y ponerla en orden una vez que terminábamos de comer. Antes de proseguir, aclaro una cosa para los lectores no mexicanos pero hispanoparlantes, en México se usa acompañar las comidas con agua hecha a base de frutas o infusiones, algunas “aguas” famosas son a base de tamarindo, flor de jamaica, horchata, sandía, papaya, melón… y claro, limón.

La verdad es que no todos los días era muy amante de la mi fuertísima responsabilidad de hacer los litros de agua de fruta para acompañar las comidas de mi familia, además porque la tarea era exigente, mi mamá me ponía entre la espada y la pared preguntándome: ¿de qué vas a hacer el agua hoy?. La más fácil de preparar es el agua de limón, pero con mi mamá vivírsela a base de agua de limón es como pasar por la vida sin vivir, así que el agua de limón estaba reservada para aquéllas ocasiones en las que mis deberes escolares no me permitían andar con complicaciones de “aguas”.  Así aprendí a hacer agua de flor de jamaica a tremprana edad, a poner mis flores a cocer, a dejarlas refrescar, a colarlas, etc. Agua de tamarindo, igual, limpiar mis tamarindos, ponerlos a cocer, una vez cocidos, aplastarlos bien para sacarles las semillas y las varitas esas tan molestas que traen, refrescar la pulpa porque a nadie le gusta refrescarse con agua caliente, claro. Así me la pasaba yo, entre aguas de todos los colores y sabores que gusten y manden, excepto de horchata, porque era demasiado : P
Aquí encuentran una receta y una crónica para el agua de horchata mexicana.

En los últimos años hay productos sintéticos que están terminando con la tradición mexicana de la preparación de aguas. Esos sobres de Clight* con polvitos y a los ni azúcar hay que agregar me parecen siniestros y me parece insultante que me promentan un agua de horchata y me salgan con una jarra de agua preparada con Clight sabor horchata… grrr…

Esta es mi discreta jarra de agua de limón del sábado. 4 limones sudafricanos inventidos. Todavía me quedan 2.

jun 010

*El sitio es el de Clight en Argentina, para el caso los polvitos son los mismos.