
Estoy muy entretenida con un libro que me trae de un ala, de esos que me gustan, con tanto de de crímenes, delincuentes, falsos acusados inocentes o no tanto, detectives, policías, investigaciones y, en este caso, con el periodista más fascinante del medio.
El libro que estoy leyendo ahora es el segundo de la trilogía Millenium de Stieg Larsson, el primero lo devoré en breve a pesar de sus casi 800 páginas, lo que lo hacía un ejemplar de no muy fácil manejo, muy incómodo de tener entre las manos y para nada de bolsillo; el verano pasado cruzamos juntos el Atlántico a pesar de las miradas de varios que me indicaban que era un libro demasiado grande para viajar. La segunda parte de la trilogía Millenium tiene las mismas características del primer libro y el contenido es igual o más fascinante aún.
No sé de donde llega mi afición por los libros noir, confieso que nunca he leído a Agatha Christie, gran señora del género, por otro lado, no soporto esa serie de televisión que se llama “Murder, she wrote” y que es más vieja que yo. Lo que sí leí desde mi tierna infancia fue a la gran creación de Sir Arthur Conan Doyle: Sherlock Holmes; de ahí ya estos asuntos me intrigaban sobremanera y me tenían pegada a las páginas como un imán. Probablemente fuí de los poquísimos niños en este mundo a los que su mamá le dijo que la próxima vez que lo volviera a ver con ese jodido libro hasta para comer, se las pagaría. El libro nunca lo abandoné ni para comer y sigo sintiendo un placer culpable por esa necesidad física de tener un libro en las proximidades mientras como, platico, hago que veo la tele o inclusive cuando me quedo dormida.
Hay algunos libros que se me resisten más que otros, pero un libro policiaco nunca, ese lo devoro hasta llegar a la ultimísima página donde dice “impreso por tal, tiraje tal, lugar tal”.
Entre mis libros policiacos favoritos están “Los ríos color púrpura” y “El Imperio de los lobos” de Jean Christophe Grangé, toda la serie del inspector Kurt Wallander de Henning Mankell (los libros que ha escrito para niños y sobre Africa no me han gustado, prefiero sobremanera a su mejor creación, el inspector Wallander), prueben al menos con “Los perros de Riga”, si están dispuestos a enamorarse del género, lo harán; “Cortafuegos” también es muy bueno. “El alienista” de Caleb Carr lo he leído 3 veces, es ultrarecomendable; también “El club Dante” de Pearl Matthew es bueno; ojo con estos dos últimos porque las descripciones de los crímenes están más fuertes que imágenes de película splatter. El italiano Bruno Morchio inventó a su personaje detectivesco Bacci Pagano, que junto a Kurt Wallander y Mikael Blomkvist no sabría bien a quien escoger, que me pongan a los 3 para llevar; de Bruno Morchio prueben con “Le cose che non ti ho detto”, desconozco si hay traducción al castellano.
Volviendo al libro que estoy leyendo, “La muchacha que jugaba con el fuego”, traducción literal de “Flickan som lekte me elden” -en castellano le pusieron un título deplorable que seguramente por eso no le dan ganas de leerlo a nadie-, es verdaderamente fascinante, si en el primero de la serie (“Los hombres que odian a las mujeres”) querían sacudir a Lisbeth Salander, en este es imposible no sentir algo por ella, yo ya siento que la quiero, otros podrían detestarla, cada quien, es de los personajes más fascinantes que he encontardo en las páginas de los libros. Como no pude resistir, me adelante en algunas páginas y también leí la última página del libro, ya sé que a la Salander no le va muy bien, por eso despúes de este voy a esperar ansiosa que aparezca en el supermercado la tercera y última parte de la trilogía Millenium : P
Stieg Larsson era sueco -ya colgó los tenis, lamentablemente-, he notado que a los suecos se les dan bien los libros noir -Henning Mankell también es sueco-, en las últimas páginas del libro me recomiendan a Kjell Ola Dahl y a John Ajvide Lindqvist. Habría que probar.
Ahora díganme, ¿qué tipo de lecturas prefieren?, yo ya dije, lo mío son las novelas noir, me engolosinan sobremanera. Se vale que le engolosinen los blogs, los sobrecitos de azúcar, las instrucciones de las cremas, etc…. cada quien sus lecturas.
: )
Extra: me enteré que hicieron película de “Ensayo sobre la ceguera” de José Saramago, la película se llama “Ceguera”, en estos días se estrenará en varias ciudades del otro lado del Atlántico. El director es Fernando Meirelles (alguien vió “Ciudad de Dios”?), en el cast están Julienne Moore, la guapa Alice Braga, Gael García, entre otros. Habría que verla, el libro me parece suficientemente cinematográfico, aunque a la señora que encarna la Moore yo me la imaginaba muy portuguesa: cabellos castaños y ojos también castaños, muy grandes.